MI PRIMER BODEGON

Aún con el corazón encogido por lo acontecido en París este fin de semana pasado, quería hacer un post en el que mostrar algo bonito, porque por mucha barbarie no podrán con nosotros y nuestras ganas de vivir. Así que se me ocurrió contar la historia de mi primer bodegón fotográfico.

1 profundidad de campo Como sabéis, por fin, tras casi un año de búsqueda, encontré un curso de fotografía presencial con un horario que consiguiera la cuadratura del círculo que perseguía.

En una de las primeras clases, nos enseñaron el término “profundidad de campo“. Y para la realización práctica de ese nuevo fundamento, se me ocurrió montar un bodegón otoñal casero.

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De la nevera recuperé toda fruta, hortaliza o fruto silvestre propios del otoño. Con todo mi arsenal me dirigí al salón y lo solté en medio de la mesa del comedor. Bajé las persianas y encendí la lámpara de pie del salón para usarla como luz puntual del bodegón. Comencé a intercambiar una y otra vez los objetos, hasta que la disposición me resultó atractiva.

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Ahora tocaba organizar la puesta en escena para hacer las fotografías. Tomé la escalera plegable, que tenemos por casa y la coloqué pegadita a la mesa. Me subí al último peldaño y desde las alturas, con un pie sobre la mesa y otro sobre la escalera, en plan equilibrista, realicé una primera sesión cenital para las fotos de larga profundidad de campo.

Después, bajé ya a tierra y acercándome mucho a los objetos, comencé la sesión para la profundidad de campo corta. Esto significa enfocar un detalle y que el resto de la imagen salga desenfocada. Puedes enfocar lo más cercano, lejano o la parte central de la foto, eso ya a gusto de consumidor.

bodegon otoño 4Cuando ya tenía suficientes imágenes como para que alguna me gustara (soy bastante disconforme y crítica con mis trabajos). Comencé la edición. Buscaba obtener un estilo a bodegón barroco. Mucho contraste entre el fondo y los objetos. Con un solo foco de luz que reflejara una sola dirección de las sombras, pero que a su vez éstas no fueran muy rígidas y cortantes. Y por supuesto, como factor principal,

quería sentir todas las texturas que allí había. Una piel dura de granada, un paño de cocina con jacquard, los gajos de la naranja, las hendiduras de la cáscara de una nuez… Todo tenía que poderse “palpar con la mirada”

Como estos ejemplos de Luis Meléndez y Juan Sánchez Cotán. Y con este fin, me dispuse a conseguir dichos efectos mediante la edición de una selección de fotos. Y creo que es la primera vez, que en fotografía, lo que imaginé fue lo que obtuve.

Para que veáis el resultado tras la edición y retocado aquí os muestro un ejemplo de cómo conseguí ese efecto de naturaleza muerta barroca. Potencié los negros, los contrastes, desvié los tonos verdes de uvas y hojas hacia amarillos, y para la luz subí los tonos rojos. De esta forma obtuve la teatralidad que tenía en mi cabecita para este proyecto.

bodegon antes y despues

Como habréis podido observar, la perspectiva desde donde se saca la foto, y su profundidad de campo, cambian completamente la imagen. Mi favorita de la serie, es la primera imagen del post. Si me preguntáis por qué, os diría que es la que más me transmite, su luz, color, enfoque, desenfoque y texturas. Un compendio que me atrae y no puedo dejar de mirar.

Aunque ésta última también es de mis favoritas. Con la granada como protagonista total, que casi la puedes tocar, y el resto del cuadro completamente desenfocado.

bodegon otoño 6

Todo este proceso seguido por los ojos de Mr. Poti que flipaba en colores. Primero me preguntó que dónde iba con toda esa fruta. Y ya cuando me vio de acróbata, creo que pensó que ya había visto suficiente y lo mejor era una retirada a tiempo, por si le pillaba por banda para alguna otra barrabasada, de esas que se me ocurren a mí.

“Sé que no soy ningún fotógrafo profesional, y este post no trata de emularlos ni mucho menos. Simplemente, me apetecía compartir con vosotros el primer trabajo del que estoy orgullosa. Y a la vez, ir viendo mi evolución según vaya avanzando el curso y mi ojo se vaya haciendo a la cámara. Así podré echar la vista atrás y recordar mis primeros pinitos domésticos.”

Que tengáis un buen día navegantes #prayforparis #noussommesparis

 

 

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10 pensamientos en “MI PRIMER BODEGON

  1. Bonito bodegón. Aunque el Otoño no es mi estación favorita porque me deprime un poco, no dejó de reconocer que en la naturaleza es otro punto.Son preciosos todos los colores y elementos otoñales.Felicidades la foto es muy bonita.

    • Gracias wpis. Sí el otoño es una estación raruna. Fin del verano que es todo explosión de sentimientos y luz!!! Pero yo fíjate que con los años le voy cogiendo el gustillo. Mil gracias por tus comentarios. Un besote

    • JEJEJE… Es que la fotografía es un placer! cuando comienzas a ahondar un poquito hay tanta posibilidad que es fascinante! Un besote wpis

  2. Qué bien rentabilizas tus inversiones. Aunque hayas tardado, el curso lo estás aprovechando muy bien. Te felicito.

  3. A mí me cautiva tu bodegón
    Capta perfectamente la atención y muestra las texturas y los colores con mucha armonía otoñal
    Para mí, tus mejores fotografías

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