Un nuevo comienzo

Hace unos días comencé con el que era mi segundo propósito del año. LA FOTOGRAFÍA. Cual fue mi sorpresa que dicho día me desperté con una sonrisa de oreja a oreja y con los nervios que tenía cada primer día de cole. No paré de publicar a amigos y compañeros que ¡¡¡ ESE DÍA COMENZABA UN CURSO DE FOTOGRAFÍA !!! los jueves de 19 a 22hrs. Claro, muchos me miraban como si fuera un bicho raro:

“Me estás diciendo que cada jueves sales de la ofi y te vas casi corriendo a dar clase hasta las 22hrs, te plantas en casa a eso de las 23hrs, y que eso te hace feliz”. A lo que yo contesto: “sí, muy feliz y viva!!!”

En el metro de camino a ese “primer día”, pensé que con la edad tenemos tendencia a vivir de forma cómoda. A rodearnos de una rutina manejable y segura. Cuando de repente comienzas algo nuevo, se te hace todo un mundo, y todo a tu alrededor resulta de lo más sorprendente. El sitio, los compañeros, el profesor, la materia y cualquier detalle por pequeño que sea. Incluso rutinas que tenías integradas cuando eras más jóven, ahora se te hacen extrañas. Y es que me pasé una semana pensando en la logística y otra en si en el metro a las 23hrs habría gente o iría sola. Hacía tanto que no cogía el metro a esas horas entre semana que ni lo recordaba.

Los comienzos siempre me han generado sentimientos contrapuestos. Miedo por saber si valgo vs. sentirme viva. Con la edad, lo que sí me doy cuenta es que el caballo ganador siempre es el segundo. Fuera miedos. Sentir de nuevo un gusanillo en mi interior, es maravilloso y lo que realmente me mueve a enfrentarme con cada nuevo objetivo en mi vida. Codearme con otra gente fuera de tu ámbito es mágico y fuente de riqueza lo mire por donde lo mire.

Además hoy los proyectos y estudios los hago muy míos, los saboreo de manera completamente distinta a cuando estaba en el cole o la universidad. Ahora la perspectiva ha cambiado. Años de experiencia en la chepa y el poco tiempo del que cuento hacen que lo que me proponga llevar a cabo, lo coja con muchas ganas. Porque se trata de una elección totalmente personal. Nadie me obliga a nada. Soy yo conmigo misma la que se “impone” dicha “obligación” por aprender algo nuevo cada día. Así que como suelen decir, sarna con gusto no pica.

Es cierto, que a veces trato de abarcar demasiado. Esas ansias que tengo por saber de todo, en ocasiones me juega “malas” pasadas. Por suerte, tengo una capacidad de concentración, que da igual el ruido que haya y donde me encuentre, yo me meto en mi burbuja y de ahí no me saca nadie hasta que consigo el resultado tal y como me lo había imaginado en mi cabecita.

Por contra, ese poder de concentración y perfección, me llevan muchas veces a olvidarme de mí misma. A que las horas de comer se realicen a horas intempestivas. Es fácil que coma a las 16hrs y cene sobre las 23hrs. O a que me prepare para una fiesta en quince minutos. Y es que siempre he tenido ese defectillo.

“Como algo me guste, me pico y meto de lleno en ello y no hay quien me pare hasta que no lo saque como lo tengo en mi cabecita”

Uno de los consejos que suelo dar, cuando la gente me mira como si estuviera loca, porque no saben de dónde saco el tiempo para hacer todo lo que hago es que

“pasen lo años que pasen y por mucho que nuestras vidas cambien, siempre hay que sacar un tiempo para nosotros, para seguir creciendo, y no olvidar aquello que nos hace vibrar, aquello que nos genera una sonrisa y nos relaja.”

Es verdad que cada vez contamos con menos tiempo, que nuestros quehaceres y listas de TENGO QUE, se amontonan en nuestras agendas, pero SIEMPRE, aunque sea una vez o dos por semana, tendríamos que intentar conseguirlo. Yo siempre digo, que al igual que entrenamos nuestro cuerpo para evitar que las carnes se nos caigan. A la mente también hay que ejercitarla. Porque solo así tendremos el equilibrio y el sentimiento de jovialidad a flor de piel.

Pues dicho esto… Porque vaya perorata que os he soltado en un momento. Os dejo con la BSO del post de hoy.

Hasta el jueves navegantes!!!

 

Todas las fotos de este post son del banco de imágenes de unplash

 

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6 pensamientos en “Un nuevo comienzo

  1. Ole tú! Es importante, ya lo sabes tú, no perder la ilusión y las ganas por emprender cosas nuevas.
    Ya me contarás tus avances fotográficos
    Un besín!

    • Gracias… Ahí voy!!! La verdad es que al no vivir en el centro es complicado encontrar gentes y recovecos que inspiren… Es lo que tienen los nuevos núcleos “urbanos”… Ya las irás viendo en el blog. Un besote

  2. Me encanta ver cómo te expresas. Nos sirve para que reflexionemos. Las fotos, cada vez más bonitas. Sigue así. Besos,

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